Resurgen los libros, diarios y revistas impresos en papel

Recientes notas publicadas en el New York Times (y reproducida por el Diario Clarín de Buenos Aires) y en El País de Balcelona destacan que cae el consumo de libros electrónicos y de las publicaciones electrónicas en favor de las impresas en papel.

 

New York Times: “El final de los libros impresos parece lejano” 

Por ALEXANDRA ALTER

Hace cinco años, el mundo de los libros se vió preso del pánico colectivo debido al futuro incierto de las publicaciones impresas.

A medida que los lectores migraban a nuevos dispositivos digitales, se disparaban las ventas de libros electrónicos (e-books), en 1.260 por ciento entre 2008 y 2010, alarmando a vendedores de libros que veían a los consumidores de libros usar sus librerías para buscar títulos que mas tarde adquirían online. Las ventas de libros impresos iban a la baja, las librerías batallaban para mantenerse y las casas editoriales y los autores temían que los libros electrónicos mas baratos despedazan su negocio.

Luego, en 2011, los temores de la industria se volvieron realidad cuando la cadena de librerías Borders se declaró en bancarrota.

Sin embargo, nunca llego el apocalipsis digital, o al menos no cuando se esperaba. Aunque analistas predijeron que los e-books dominarían la industria editorial para 2015, en vez de ello, las ventas digitales se han desacelerado marcadamente.

Ahora, hay señales de que algunos adeptos de los libros electrónicos están regresando a las publicaciones impresas, o volviéndose lectores híbridos que malabarean dispositivos y papel . las ventas de e-books cayeron en un 10 por ciento en los primeros cinco meses de este año, de acuerdo con la Asociación de Editoriales Estadounidenses, que recaba datos de casi 1.200 casas editoras.

La popularidad a la baja de los e-books podría apuntar a que la industria editorial,  aunque no es inmune a la agitación tecnológica, sorteará la oleada de tecnología digital mejor que otros medios como la música y la televisión.

La resistencia sorprendente de los medios impresos ha alentado a muchos vendedores de libros. Las librerías independientes, que fueron apaleadas por la recesión y la competencia de Amazon, dan fuertes señales de resurgimiento.

“La gente hablaba del fin de los libros físicos como si solo fuera cuestión de tiempo, pero incluso dentro de 50 o 100 años las publicaciones impresas conformarán un gran porcentaje de nuestro negocio!, asegura Markus Dohle, director ejecutivo de la compañía editorial Penguin Random House.

En BookPeople, una librería de Austin, Texas, las ventas han aumentado casi un 11 por ciento, haciendo de 2015 el año más rentable que el establecimiento jamás haya registrado, apuntó Steve Bercu, uno de los propietarios. Bercu adjudica el crecimiento de su negocio, en parte, a la estabilización de las publicaciones impresas y a nuevas prácticas en la industria editorial, como el llamado programa de re abastecimiento rápido de libros.

El precio mas alto de los e-books también podría llevar a los lectores de vuelta al papel.

A medida que la editoriales re-negociaban nuevos términos con Amazon en el último año y exigían la capacidad de fijar sus propios precios de libros electrónicos, muchas han empezado a cobrar más. Con poca diferencia en el precio entre un e-book de 13 dólares y un libro de pasta suave, algunos consumidores podrían optar por la versión impresa.

Los servicios de suscripción de libros electrónicos, que tomaron como modelo a compañías como Netflix y Pandora, han batallado, y algunas han cerrado.

Algunos ejecutivos de casas editoras indican que el mundo está cambiando demasiado rápido para declarar que va a la baja la oleada digital.

“Quizás solo se trata de una pausa” dijo Carolyn Reidy, presidenta de Simon & Schuster. “¿Acaso la siguiente generación querrá leer libros en sus teléfonos inteligentes, y veremos la llegada de otro estallido?”.

 

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